Descripción general
Un pólipo en el colon es una pequeña acumulación de células que se forma en el revestimiento del colon. La mayoría de los pólipos en el colon son inofensivos. Sin embargo, con el paso del tiempo, algunos pólipos en el colon se pueden transformar en cáncer colorrectal. El cáncer colorrectal puede ser mortal si se detecta en sus últimas etapas.
El tipo más común de pólipo precanceroso es el pólipo adenomatoso, también llamado adenoma. Debido a que los adenomas son pólipos que con mayor frecuencia se convierten en cáncer colorrectal, los profesionales de atención médica recomiendan extraerlos para evitar que aumenten de tamaño o se vuelvan malignos.
Cualquier persona puede desarrollar pólipos en el colon y el riesgo aumenta a medida que envejeces. Tu riesgo de presentar cáncer colorrectal también es más alto si tienes sobrepeso, fumas, tienes antecedentes personales de pólipos en el colon o antecedentes familiares de pólipos en el colon o de cáncer colorrectal avanzados.
Los pólipos en el colon no suelen causar síntomas. Es importante someterse a exámenes de detección periódicos porque los pólipos en el colon que se detectan a tiempo generalmente se pueden extirpar de forma segura y completa. La mejor prevención para el cáncer colorrectal son los exámenes de detección periódicos.
Tipos
Los profesionales de la salud clasifican los pólipos de colon en dos grupos: no neoplásicos y neoplásicos. Por lo general, los pólipos no neoplásicos se consideran benignos y rara vez se convierten en cáncer. En cambio, los pólipos neoplásicos se consideran precancerosos, lo que significa que pueden convertirse en cáncer si no se extirpan.
Pólipos no cancerosos
Los pólipos no neoplásicos suelen considerarse benignos. Incluyen lo siguiente:
- Pólipos hiperplásicos. Son muy comunes, especialmente en la parte inferior del colon y el recto. Por lo general, son pequeños y casi nunca se convierten en cáncer.
- Pólipos inflamatorios. Estos pólipos aparecen con frecuencia en personas con una enfermedad inflamatoria intestinal, como la enfermedad de Crohn o la colitis ulcerosa. También se llaman pseudopólipos. Los pólipos en sí no se convierten en cáncer, pero indican una inflamación crónica del colon, lo que aumenta el riesgo general para cáncer.
- Pólipos hamartomatosos Estos pólipos están formados por tejido normal que crece de manera desorganizada. En los niños, un pólipo único suele ser benigno y, en muchos casos, desaparece por sí solo. Sin embargo, el riesgo de cáncer aumenta cuando hay muchos pólipos, como en el caso del síndrome de poliposis juvenil. Los pólipos de Peutz-Jeghers son otro tipo, se presentan en un síndrome genético poco común, y están relacionados con un riesgo más alto de cáncer. Los pólipos hamartomatosos asociados a mutaciones en el gen PTEN, que se observan en el síndrome de Cowden, también pueden aumentar el riesgo de cáncer.
Pólipos precancerosos
Los pólipos neoplásicos tienen más probabilidades de volverse cancerosos. Incluyen lo siguiente:
- Adenomas, también llamados pólipos adenomatosos. Son el tipo más común de pólipos neoplásicos. Incluyen lo siguiente:
- Adenomas tubulares. Son el tipo más común y suelen tener el riesgo más bajo de convertirse en cáncer.
- Adenomas tubulovellosos. Estos pólipos combinan características de los adenomas tubulares y vellosos, y conllevan un riesgo más alto.
- Adenomas vellosos. Son el tipo menos común, pero tienen mayores probabilidades de convertirse en cáncer, en especial si son grandes.
- Pólipos serrados. Estos pólipos se convierten en cáncer de una manera diferente. Incluyen lo siguiente:
- Lesiones serradas sésiles. Las lesiones serradas sésiles son pólipos planos que a menudo se encuentran en el colon ascendente. Pueden ser difíciles de detectar en una colonoscopía y pueden convertirse en cáncer, en especial si son grandes o presentan un crecimiento celular irregular. Las lesiones serradas sésiles a veces se conocen como pólipos serrados sésiles o adenomas serrados sésiles.
- Adenomas serrados tradicionales. Los adenomas serrados tradicionales son poco comunes y suelen encontrarse en el colon descendente. Son claramente precancerosos y siempre se extirpan cuando se detectan.
Síntomas
La mayoría de las personas con pólipos en el colon no presentan síntomas, y por eso son tan importantes los exámenes de detección. Los pólipos en el colon a menudo se encuentran cuando se hacen los exámenes de detección de cáncer colorrectal habituales.
Los síntomas que deberían motivar una cita con un profesional de atención médica incluyen lo siguiente:
- Cambios en los hábitos intestinales. El estreñimiento o la diarrea que duran más de una semana pueden indicar la presencia de un pólipo grande o de cáncer en el colon. Sin embargo, otras afecciones también pueden causar cambios en los hábitos intestinales.
- Cambios en el color de las heces. La sangre puede aparecer en forma de rayas rojas en las heces o hacer que estas se vean negras. Un cambio de color también puede deberse a ciertos alimentos, medicamentos o suplementos alimentarios.
- Mucosidad en las heces. Por lo general, las heces contienen una pequeña cantidad de mucosidad. La mucosidad es una sustancia gelatinosa que los intestinos producen para mantener el revestimiento del colon húmedo y lubricado. Sin embargo, debes hablar con un profesional de atención médica si notas un aumento en la cantidad de mucosidad en las heces. La mucosidad por sí sola no es motivo para hacer pruebas médicas, pero es útil saber qué significa si aparece junto con otros síntomas.
- Anemia por deficiencia de hierro. El sangrado por pólipos puede producirse lentamente con el tiempo, sin sangre visible en las heces. El sangrado crónico puede llevar a una anemia por deficiencia de hierro, lo que puede causar cansancio y falta de aire.
- Dolor. Un pólipo grande o un cáncer en el colon pueden obstruir parte del intestino, lo que lleva a calambres y dolor abdominal.
- Sangrado rectal. Esto puede ser un signo de pólipos o cáncer en el colon, o de otras afecciones, como hemorroides y desgarros pequeños en el ano.
Cuándo consultar al médico
Consulta a un profesional de atención médica si tienes lo siguiente:
- Dolor abdominal.
- Sangre en las heces.
- Un cambio en los hábitos intestinales que dura más de una semana.
- Pérdida de peso involuntaria.
Debes someterte a exámenes de detección de cáncer colorrectal periódicamente si:
- Tienes 45 años o más.
- Eres menor de 45 años y tienes afecciones médicas o antecedentes familiares que aumentan tu riesgo de cáncer colorrectal.
Causas
Los expertos no han descubierto una causa única para los pólipos en el colon. Se forman cuando el proceso normal de crecimiento y reparación celular en el colon se altera. En lugar de reemplazar las células viejas de manera ordenada, el cuerpo produce células adicionales, que se acumulan y forman un pólipo en el revestimiento liso del intestino. Los pólipos pueden formarse en cualquier parte del intestino grueso, incluidos el colon y el recto.
Cuando se forman en el recto, estos se llaman pólipos rectales. El recto es la parte inferior del colon, por lo que los pólipos rectales son simplemente un tipo de pólipo en el colon.
Además de clasificarse en función de su ubicación, los pólipos del colon también se categorizan según el tipo. Los pólipos no cancerosos, también llamados no neoplásicos, no suelen convertirse en cáncer. Los pólipos precancerosos, también llamados neoplásicos, incluyen adenomas y lesiones serradas. La mayoría de los tipos de cáncer colorrectal comienzan como un adenoma o una lesión serrada que ha estado presente durante muchos años. En general, cuanto más grande sea el pólipo precanceroso, mayor será el riesgo de que se vuelva canceroso.
Factores de riesgo
Factores que podrían aumentar el riesgo de pólipos o cáncer en el colon:
- Edad. La mayoría de las personas con pólipos en el colon tienen 45 años o más.
- Tener ciertas afecciones intestinales. Tener una enfermedad inflamatoria intestinal, como colitis ulcerosa o enfermedad de Crohn, aumenta el riesgo general de padecer cáncer colorrectal.
- Antecedentes familiares. Tener un padre, madre, hermano, hermana o hijo con pólipos avanzados en el colon aumenta el riesgo de padecerlos. Un ejemplo de un pólipo avanzado en el colon es aquel que mide 10 mm de diámetro o más. Si muchos miembros de la familia los tienen, el riesgo es aún más alto.
- Antecedentes médicos personales de pólipos colorrectales. Haber tenido pólipos en el pasado es un factor de riesgo para la formación de nuevos pólipos.
- Consumir alcohol en exceso y fumar. Los estudios demuestran que las personas que toman tres o más bebidas alcohólicas al día tienen un riesgo más alto de desarrollar pólipos en el colon. Asimismo, consumir alcohol y fumar en conjunto parece aumentar el riesgo.
- Tener diabetes. La diabetes aumenta el riesgo de pólipos en un 50 % en todos los grupos de edad.
- Obesidad, falta de ejercicio y una alimentación menos saludable. El riesgo de pólipos en el colon aumenta en personas que tienen sobrepeso, no hacen ejercicio regularmente y mantienen una alimentación menos saludable.
- Raza. En los Estados Unidos, las personas de piel negra tienen más riesgo de desarrollar cáncer colorrectal.
Síndromes de pólipos
Las enfermedades hereditarias son afecciones que se transmiten del padre o la madre a los hijos. En raras ocasiones, las personas heredan cambios genéticos que causan la formación de pólipos en el colon y aumentan el riesgo de cáncer colorrectal. Los exámenes de detección y la detección temprana pueden ayudar a prevenir la extensión o la diseminación de estos tipos de cáncer.
Las afecciones que causan pólipos de colon incluyen lo siguiente:
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El síndrome de Lynch, también llamado cáncer colorrectal hereditario no polipósico. En las personas con síndrome de Lynch se pueden formar relativamente pocos pólipos en el colon, pero esos pólipos pueden volverse cancerosos rápidamente. El síndrome de Lynch es el tipo hereditario más común de cáncer de colon de mayor riesgo. Además, se asocia al cáncer en otras partes del cuerpo, como la piel, el estómago, el útero y la vejiga.
Si varios miembros de una familia tienen estos tipos de cáncer, en especial si alguno de ellos lo tuvo antes de los 50 años, podría indicar que la familia porta un gen asociado al síndrome de Lynch. El riesgo de cáncer se reduce bastante en las personas con síndrome de Lynch que tienen citas de seguimiento regulares con los profesionales de atención médica para hacer exámenes de detección.
- La poliposis adenomatosa familiar, una afección poco común que causa la formación de cientos o incluso miles de pólipos en el revestimiento del colon en adolescentes o jóvenes adultos. Si los pólipos no se tratan, el riesgo de cáncer de colon es de casi el 100 %, generalmente, antes de los 40 años. Los riesgos se reducen con exámenes regulares para detección de cáncer de colon, así como con una colectomía, que es una cirugía para extirpar la parte afectada del colon. Las pruebas genéticas pueden ayudar a determinar el riesgo de poliposis adenomatosa familiar.
- Poliposis asociada al gen MUTYH, una afección similar a la poliposis adenomatosa familiar causada por cambios en el gen MUTYH. Las personas con poliposis asociada al gen MUTYH suelen desarrollar varios pólipos adenomatosos y cáncer de colon a una edad temprana. Las pruebas genéticas pueden ayudar a determinar el riesgo que presentas de desarrollar poliposis asociada al gen MUTYH.
- Síndrome de Peutz-Jeghers, una afección que suele comenzar con pecas en todo el cuerpo, incluidos los labios, las encías y los pies. Después, se generan pólipos no cancerosos en los intestinos. Estos pólipos pueden volverse cancerosos, por lo que las personas con esta afección tienen un riesgo más alto para desarrollar cáncer de colon.
- Síndrome de poliposis juvenil, una afección hereditaria que es más común en niños de 1 a 7 años, aunque a veces ocurre en adultos. Los pólipos juveniles suelen ser únicos, pero si son múltiples, el riesgo de cáncer es más alto.
- El Síndrome de poliposis serrada es una afección que en la mayoría de los casos no es hereditaria, pero se define con base en los antecedentes de pólipos. Las personas con múltiples lesiones serradas podrían tener este síndrome. Dado que estos pólipos pueden volverse cancerosos, se deben extirpar. Las personas con este síndrome deben tener colonoscopias con más frecuencia.
Complicaciones
Algunos pólipos en el colon pueden convertirse en cancerosos. Cuanto antes se extraigan los pólipos, menor es la probabilidad de que se vuelvan cancerosos.
Prevención
El riesgo de pólipos en el colon y cáncer colorrectal se puede reducir, en gran medida, mediante exámenes de detección periódicos. Algunos cambios en el estilo de vida también pueden ser útiles:
- Adopta hábitos saludables. Incluye suficientes frutas, verduras y granos o cereales integrales en tu alimentación, y reduce el consumo de grasas. Limita el consumo de alcohol y deja de consumir tabaco. Haz actividad física y mantén un peso saludable.
- Considera tus opciones si tienes un riesgo alto. Si tienes antecedentes familiares de pólipos en el colon, habla con un profesional de atención médica. Si tienes antecedentes personales de 10 o más pólipos neoplásicos, considera recibir asesoramiento genético. También se puede considerar la remisión a un consejero genético en función de tus antecedentes familiares. Si te han diagnosticado un trastorno hereditario que causa pólipos en el colon, necesitarás someterte a colonoscopías regulares desde la adultez.
Feb. 14, 2026