La linfocitosis, también conocida como recuento elevado de linfocitos, es un aumento de los glóbulos blancos o linfocitos. Los linfocitos ayudan a combatir las enfermedades. Es común que el recuento de linfocitos aumente brevemente después de una infección.
Un recuento muy superior a 3000 linfocitos en un microlitro de sangre se considera linfocitosis en adultos. En los niños, el número de linfocitos para la linfocitosis varía con la edad y puede alcanzar los 8000 linfocitos por microlitro. Las cifras de linfocitosis pueden diferir según el laboratorio.
Es posible tener un recuento de linfocitos más alto de lo habitual y a la vez tener pocos o ningún síntoma. El recuento más elevado suele producirse después de una enfermedad. La mayoría de las veces es inofensivo y no dura mucho,
pero un recuento más elevado podría ser el resultado de algo más grave, como un cáncer de la sangre o una infección crónica. Al realizar más pruebas, es posible saber si el recuento de linfocitos es motivo de preocupación.
Un recuento elevado de linfocitos puede indicar lo siguiente:
Las causas de la linfocitosis incluyen lo siguiente:
Un recuento elevado de linfocitos suele detectarse a partir de análisis realizados por otros motivos o para ayudar a diagnosticar otra afección.
Hable con un miembro del equipo de atención médica sobre el significado de los resultados de sus análisis. Un recuento elevado de linfocitos y los resultados de otras pruebas podrían indicar la causa de su enfermedad.
A menudo, las pruebas de seguimiento realizadas durante varias semanas muestran que la linfocitosis ha desaparecido. Los análisis de sangre especiales pueden ser útiles si el recuento de linfocitos se mantiene elevado. Si la afección persiste o no se conoce la causa, es posible que lo remitan a un hematólogo, que es un médico especializado en enfermedades de la sangre.
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