El pie está compuesto por huesos, ligamentos, tendones y músculos. El pie soporta el peso del cuerpo y ayuda a moverlo, pero una lesión o enfermedad que lo afecte puede causar dolor de pie.
El dolor de pie puede afectar cualquiera de sus partes: desde los dedos hasta el tendón de Aquiles, en la parte posterior del talón.
El dolor leve de pie a menudo responde bien a los tratamientos en casa, pero puede llevar tiempo que el dolor disminuya. Consulte a un profesional de atención médica en caso de dolor intenso en el pie, especialmente si ocurre después de una lesión.
Cualquier parte del pie puede lesionarse o sobrecargarse. Otras causas del dolor de pie pueden incluir afecciones crónicas o ciertas afecciones médicas que afectan los huesos y las articulaciones. Por ejemplo, la artritis es una causa frecuente de dolor de pies.
Entre las causas comunes del dolor en el pie se encuentran las siguientes:
Aunque el dolor leve en el pie puede ser molesto, por lo general es seguro probar remedios caseros sencillos durante un período corto.
El dolor de pie causado por una lesión o por uso excesivo suele responder bien a medidas de autocuidado, como el reposo y la terapia con frío. Pruebe lo siguiente:
Hasta con la mejor atención y según la lesión, es posible que el pie esté rígido o duela durante varias semanas. Esto es más probable durante las primeras horas de la mañana o después de hacer actividad física.
Si no sabe la causa del dolor en el pie o si le duelen ambos pies, consulte a un profesional de atención médica antes de probar remedios caseros. En especial si se trata de personas con diabetes.
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