Daño por exposición al sol
Disfrutar de las actividades al aire libre o tener un trabajo que requiera estar afuera puede exponerlo al sol durante horas. Con los meses y los años, esas horas se acumulan y el tiempo bajo el sol puede dañar la piel. Continúe leyendo para informarse sobre las afecciones de la piel que pueden causar el exceso de exposición al sol.
Pigmentación despareja
Para protegerse de los efectos perjudiciales del sol, la piel aumenta la producción de un pigmento marrón llamado melanina. Esta melanina extra es lo que crea el bronceado. Sin embargo, a veces la piel no produce melanina de manera pareja y, como resultado, la coloración de la piel o pigmentación es irregular. El sol también puede causar que pequeños vasos sanguíneos se estiren y la piel tenga un aspecto enrojecido.

Daños en la piel morena o negra
La melanina es el pigmento marrón de la capa superior de la piel que le da el color a la piel. Protege las capas más profundas de la piel contra el daño por exposición al sol. Cuanta más melanina tenga la piel, más oscuro será su aspecto y más protección tendrá contra el daño por exposición al sol.
Las personas con piel morena o negra tienen una mayor protección natural contra el sol que las personas con piel blanca. No obstante, la piel morena o negra también puede verse dañada por la exposición al sol. Abajo se muestra un ejemplo de piel morena con signos de daño solar, que incluye arrugas y áreas de color irregular.

Lentigos solares en la frente
Los lentigos solares son manchas planas más oscuras que la piel que las rodea. Suelen ser de color canela, marrón o marrón oscuro, según el color de la piel. Normalmente son más oscuras que las pecas. Los lentigos solares suelen tener formas ovaladas a redondas con bordes irregulares. Pueden ser de distintos tamaños. Suelen aparecer en las zonas más expuestas al sol, como la cabeza, la cara, las manos, los brazos y la parte superior del cuerpo. También se conocen como lentigos seniles y son comunes en los adultos mayores. Sin embargo, los niños de piel blanca que pasan mucho tiempo al sol también pueden desarrollar lentigos solares.

Lentigos solares en la espalda
Con la edad y al pasar más tiempo al aire libre, las personas tienden a desarrollar más lentigos solares. A veces, estos aparecen en grandes cantidades, como se ve en la parte superior de la espalda en la foto de abajo. Los lentigos solares son similares a las pecas, pero, a diferencia de estas, los lentigos solares no tienden a desaparecer durante los meses más fríos.

Lentigo labial
Un lentigo labial es una mancha inofensiva, pequeña, plana y marrón en el labio. También se llama mácula melanótica labial. Puede aparecer después de la exposición al sol. En la mayoría de los casos, el lentigo labial se forma en el labio inferior.

Elastosis solar
La radiación ultravioleta del sol rompe el tejido conectivo, compuesto por colágeno y fibras de elastina, que se encuentra en la capa más profunda de la piel. Sin ese tejido conectivo de sostén, la piel pierde su elasticidad. Esta afección se llama elastosis solar. La piel afectada por la enfermedad tiene arrugas profundas que no desaparecen al estirarla. También puede tener un color amarillo.

Melasma
El melasma es el oscurecimiento de la piel de la cara. También conocido como máscara del embarazo. Suelen aparecer manchas oscuras en la frente y las mejillas. El melasma puede empeorar después de la exposición al sol.
El melasma suele afectar al siguiente tipo de personas:
- Personas de piel negra, asiáticas e hispanas.
- Personas que usan píldoras anticonceptivas o están en terapia hormonal.
- Personas que están en el segundo o tercer trimestre del embarazo.
El melasma puede desaparecer después del parto, durante los meses de invierno o cuando se dejan de tomar píldoras anticonceptivas. Sin embargo, también puede durar años.

Poiquilodermia
La poiquilodermia aparece en las zonas de coloración despareja de la piel. Es más frecuente en las zonas del cuello y la parte superior del pecho, que suelen estar expuestas a la luz del sol. Si se sigue exponiendo esas zonas al sol, la poiquilodermia puede empeorar con el tiempo.

Queratosis actínica
La queratosis actínica tiene el aspecto de una zona áspera y escamosa en la piel. Según el color de la piel, puede ser de tostada o roja a marrón. La queratosis actínica también se llama queratosis solar. Con frecuencia, se observa en zonas de la piel que suelen estar expuestas a la luz del sol en personas de piel blanca. En ocasiones, la queratosis actínica puede evolucionar a carcinoma de células escamosas, que es un tipo de cáncer de piel. Ya que no hay forma de saber si una de estas zonas se convertirá en cáncer, todos los casos de queratosis actínica necesitan tratamiento. Programe una cita médica si observa una zona en la piel que podría ser queratosis actínica.

Lentigo maligno
El lentigo maligno es un tipo de crecimiento que ocurre en zonas que suelen estar expuestas al sol por un tiempo prolongado, como la cara, los brazos y las piernas. Empieza como una mancha plana de forma irregular que se agranda lentamente. Apenas aparece, suele ser de color entre marrón y negro. Más adelante puede ser de color rojo y blanco. Con el tiempo, la mancha puede transformarse en un melanoma. Este es un tipo de cáncer de piel que comienza en la capa superior de la piel. Luego se traslada a las capas inferiores.
Consulte con un profesional de atención médica si observa lo siguiente:
- Un nuevo crecimiento en la piel.
- Cambio en el tamaño, la forma o el color de un lunar que ya tenía.
- Sangrado, comezón o dolor en un lunar.
- Cualquier cambio en la piel fuera de lo común.

Tome medidas para proteger la piel
Puede proteger su piel y minimizar los daños del sol tomando las siguientes medidas cuando esté al aire libre. Siga estos consejos incluso en días frescos, nublados o con niebla. Tenga especial cuidado cuando esté cerca del agua, la nieve, el concreto o la arena, ya que reflejan los rayos del sol. Y tenga en cuenta que la luz solar es más intensa a mayor altitud.
- Cúbrase. Para protegerse al máximo del sol, cúbrase la piel cuando esté al aire libre. La ropa oscura de trama cerrada ofrece mayor protección que la de color claro o de tejido suelto. Pruebe la ropa de exterior diseñada para proteger del sol. Revise la etiqueta para ver su factor de protección ultravioleta (UPF, por sus siglas en inglés), que indica en qué medida un tejido bloquea la luz solar. Cuanto más alto sea el número del factor de protección ultravioleta, más protección tendrá. Póngase un sombrero de ala ancha o use una sombrilla para dar sombra a la piel que no pueda cubrirse, además de usar protector solar.
- Use con frecuencia una buena cantidad de protector solar. Sobre la piel descubierta, utilice un protector solar de amplio espectro que tenga un factor de protección solar de al menos 30. Aplique una buena cantidad de protector solar. Vuelva a aplicarlo cada dos horas, o con más frecuencia si está nadando o sudando.
- Evite exponerse al sol entre las 10:00 y las 16:00. Como los rayos del sol son más intensos durante esas horas, intente programar las actividades al aire libre para otros momentos del día, si es posible. Si tiene que estar al aire libre durante las horas centrales del día, intente limitar el tiempo que está al sol. Quédese en la sombra tanto como pueda.