Los grupos de apoyo reúnen a personas que están pasando o que han pasado por experiencias similares. Por ejemplo, un grupo de apoyo puede reunir a personas con cáncer, enfermedades cardíacas o diabetes. También puede agrupar a personas con adicción al alcohol, drogas o tabaco. Los grupos de apoyo también pueden estar dirigidos a personas que atraviesan un proceso de duelo o a cuidadores de personas con cáncer o demencia. Incluso pueden ser específicos según la edad, el sexo o las creencias de los participantes.
Un grupo de apoyo brinda la oportunidad de hacer lo siguiente:
Para muchas personas, un grupo de apoyo relacionado con la salud puede llenar un vacío entre el tratamiento médico y la necesidad de apoyo emocional. La relación con el profesional de atención médica u otros miembros del equipo médico puede no ser suficiente para brindar todo el apoyo emocional necesario. Además, aunque la familia y los amigos pueden ayudar, es posible que no comprendan completamente el impacto de una enfermedad o su tratamiento. Un grupo de apoyo formado por personas con condiciones o situaciones similares puede servir como un puente entre las necesidades médicas y emocionales.
Una organización de apoyo sin fines de lucro, una clínica, un hospital o una entidad comunitaria pueden ofrecer grupos de apoyo. También es posible que existan grupos de apoyo que no estén vinculados a ninguna organización. Estos grupos pueden ser dirigidos por los propios miembros.
Suelen hacerse como reuniones presenciales, conferencias telefónicas o grupos en línea. Con frecuencia, un grupo de apoyo es guiado por una persona sin formación profesional específica. Este líder suele ser alguien que comparte o ha compartido la misma experiencia que el grupo. Sin embargo, también pueden ser dirigidos por profesionales de la salud, como enfermeros, trabajadores sociales o profesionales de la salud mental.
Algunos grupos de apoyo pueden incluir actividades educativas. Por ejemplo, el organizador puede invitar a un orador invitado, que puede ser un profesional de atención médica o de la salud mental, personal de enfermería o un trabajador social, para hablar sobre un tema relacionado con las necesidades del grupo.
Los grupos de apoyo son diferentes de las sesiones de terapia grupal. La terapia grupal es un tipo de tratamiento de salud mental que reúne a varias personas con afecciones similares. Por ejemplo, un grupo de personas que tienen dolor, depresión o ansiedad duraderos, o crónicos, podrían hacer terapia grupal. Estos grupos son dirigidos por profesionales de la salud mental.
El hecho de que los miembros de un grupo de apoyo compartan experiencias similares suele llevar a que tengan preocupaciones, emociones, problemas cotidianos y decisiones de tratamiento en común. Unirse a un grupo le brinda la oportunidad de estar con personas que probablemente comparten un propósito común. Además, es probable que los miembros del grupo se comprendan entre sí y entiendan por lo que cada persona ha pasado.
Los beneficios de unirse a un grupo de apoyo pueden incluir los siguientes:
Los grupos de apoyo pueden tener desventajas. Los grupos eficaces suelen depender del organizador para ayudar a evitar estos problemas. Los posibles inconvenientes que pueden presentarse son los siguientes:
Los grupos de apoyo en línea ofrecen beneficios y riesgos específicos de ese formato. Es importante tener en cuenta estos factores antes de unirse a un grupo en línea.
Los grupos en línea ofrecen beneficios como los siguientes:
Los grupos de apoyo en línea pueden tener riesgos, como los siguientes:
Es posible que pueda obtener información sobre grupos de apoyo a través de las siguientes fuentes:
Los líderes de los grupos de apoyo pueden organizar y planificar cada grupo de manera diferente. Preguntas que debe hacer antes de unirse a un grupo de apoyo:
Las señales de advertencia que podrían indicar problemas en un grupo de apoyo pueden ser las siguientes:
Cuando se une a un nuevo grupo de apoyo, es posible que se sienta nervioso por compartir problemas personales con personas que no conoce. Al principio, puede ser útil simplemente escuchar. Pero, con el tiempo, compartir sus propias ideas y experiencias puede ayudarle a obtener más beneficio de un grupo de apoyo.
Pruebe asistir a un grupo de apoyo durante algunas semanas para ver si satisface sus necesidades. Si no le resulta adecuado, considere probar otro grupo o un formato diferente.
Tenga en cuenta que un grupo de apoyo no reemplaza la atención médica habitual. Informe al profesional de atención médica que está participando en un grupo de apoyo. Si cree que un grupo de apoyo no es adecuado para usted, hable con el profesional de atención médica. Solicite ayuda para afrontar su afección o situación. El profesional de atención médica puede sugerir asesoramiento u otros tipos de terapia.
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