Si sospecha que hay una lesión en la espalda o el cuello (columna vertebral), no mueva a la persona afectada. Se podrían producir una parálisis permanente y otras complicaciones graves. Asuma que una persona tiene una lesión en la columna vertebral en los siguientes casos:
- Hay evidencia de un traumatismo craneal con un cambio continuo en el nivel de conciencia de la persona.
- La persona se queja de dolor intenso en el cuello o en la espalda.
- Una lesión ejerció una fuerza considerable en la espalda o la cabeza.
- La persona se queja de debilidad, entumecimiento o parálisis o falta de control de sus extremidades, vejiga o intestinos.
- El cuello o el cuerpo están torcidos o posicionados de manera extraña.