El sangrado nasal, también denominado epistaxis, es frecuente. Se produce cuando se rompen los vasos sanguíneos más sensibles en la nariz. Entre las causas frecuentes se incluyen cambios de estación, sequedad, arañazos, algunos medicamentos y lesiones. Las personas que toman anticoagulantes pueden presentar sangrados nasales más intensos que los que tienen la demás personas. Por lo general, los sangrados nasales solo causan molestias y no representan un verdadero problema médico. Sin embargo, también pueden ser ambos.
Busque ayuda de emergencia en los siguientes casos:
Siga estos pasos para tratar un sangrado nasal frecuente.
Tápese la nariz. Use el pulgar y otro dedo para tapar ambas fosas nasales. Respire por la boca. Siga apretando las fosas nasales durante 10 a 15 minutos. Al hacer esto, ejerce presión sobre los vasos sanguíneos y ayuda a detener el flujo de sangre.
Si el sangrado no se detiene, vuelva a taparse la nariz durante un máximo de 15 minutos. No deje de hacerlo durante al menos cinco minutos, ni siquiera para comprobar si el sangrado se detuvo. Busque atención médica de emergencia si el sangrado no se detiene después del segundo intento.
Comuníquese con un miembro de su equipo de atención médica en los siguientes casos:
Considere utilizar un humidificador. Añadir más humedad a su hogar puede ayudar a aliviar el sangrado nasal.
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