La melatonina es una hormona del cuerpo que desempeña un papel importante en el sueño. La producción y liberación de melatonina en el cerebro está relacionada con la hora del día, es decir que aumenta cuando está oscuro y disminuye cuando hay luz. La producción de melatonina disminuye con la edad.
La melatonina también está disponible como suplemento, generalmente como tableta o cápsula oral. La mayoría de los suplementos de melatonina se elaboran en un laboratorio.
Las personas normalmente usan la melatonina para trastornos del sueño, como insomnio o desfase horario.
Las investigaciones sobre el consumo de melatonina para afecciones específicas muestran lo siguiente:
Las investigaciones sugieren que la melatonina podría reducir la confusión y la agitación en personas con enfermedad de Alzheimer, pero no parece mejorar la cognición.
Probablemente el cuerpo fabrique suficiente melatonina para sus necesidades generales. Sin embargo, la evidencia sugiere que los suplementos de melatonina promueven el sueño y son seguros para uso a corto plazo. La melatonina se puede utilizar para tratar la fase retrasada del sueño y los trastornos del ritmo circadiano de sueño-vigilia en personas ciegas y proporcionar cierto alivio al insomnio. Trate la melatonina como lo haría con cualquier pastilla para dormir y úsela bajo la supervisión del médico.
Tomar melatonina vía oral en cantidades apropiadas, en general, es seguro. La melatonina puede causar lo siguiente:
Los efectos secundarios menos comunes de la melatonina pueden ser, por ejemplo, sentimientos de depresión de corta duración, temblores leves, ansiedad moderada, cólicos abdominales, irritabilidad, lucidez reducida, confusión o desorientación.
Dado que la melatonina puede causar somnolencia durante el día, no conduzca ni use maquinaria durante cinco horas después de tomar el suplemento.
No tome melatonina si tiene una enfermedad autoinmunitaria.
Estas son algunas de las posibles interacciones medicamentosas:
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