Si le preocupa la posibilidad de padecer cáncer de mama, quizá se pregunte qué puede hacer para prevenirlo. No se pueden cambiar algunos factores de riesgo, como los antecedentes familiares. Pero puede cambiar su estilo de vida para reducir el riesgo.
Las investigaciones muestran que los cambios en el estilo de vida pueden disminuir el riesgo de cáncer de mama, incluso en personas de alto riesgo. Para reducir el riesgo:
Limite la terapia hormonal después de la menopausia. La terapia hormonal combinada utiliza estrógeno y progestina. Puede aumentar el riesgo de cáncer de mama. Hable con el profesional de atención médica acerca de los riesgos y beneficios de la terapia hormonal. Es posible que pueda controlar sus síntomas con tratamientos y medicamentos que no utilicen hormonas. Si decide que los beneficios de la terapia hormonal a corto plazo superan los riesgos, utilice la cantidad más baja que funcione para usted. Pídale al equipo de atención médica que controle el tiempo que toma hormonas.
Los estudios demuestran que el estrógeno solo en personas que han sufrido histerectomías no aumenta el riesgo de cáncer de mama. El estrógeno se relaciona con un pequeño aumento del riesgo de coágulos sanguíneos y accidente cerebrovascular.
Seguir una dieta saludable puede reducir el riesgo de padecer algunos tipos de cáncer. También podría reducir las probabilidades de padecer diabetes y enfermedad cardíaca o de sufrir un accidente cerebrovascular.
Algunas investigaciones sugieren que las personas que siguen una dieta mediterránea podrían tener un menor riesgo de cáncer de mama, especialmente después de la menopausia. La dieta mediterránea se centra sobre todo en los alimentos vegetales. Incluye frutas y verduras, granos o cereales integrales, legumbres y frutos secos. Quienes llevan una dieta mediterránea eligen grasas saludables, como aceite de oliva extra virgen en vez de mantequilla y comen pescado en vez de carne roja.
Una alimentación equilibrada puede ayudar a mantener un peso saludable. Y un peso saludable es un factor clave para ayudar a prevenir el cáncer de mama.
Existen pruebas de que los anticonceptivos hormonales aumentan el riesgo de cáncer de mama. Entre ellos se encuentran las píldoras anticonceptivas y los dispositivos intrauterinos (DIU) que liberan hormonas. Sin embargo, el riesgo es muy bajo. Y disminuye después de dejar de usar anticonceptivos hormonales.
Hable con un miembro del equipo de atención médica sobre sus opciones anticonceptivas. El profesional de atención médica puede ayudarlo a sopesar los beneficios y los riesgos. Los beneficios de las píldoras anticonceptivas incluyen los siguientes:
Si nota algún cambio en el aspecto o el tacto de sus mamas, informe de inmediato a un miembro del equipo de atención médica. Por ejemplo, hágase una revisión si nota un bulto nuevo o cambios en la piel. Además, pregúntele a su profesional de atención médica cuándo debe empezar a hacerse mamografías y otros exámenes de detección en función de sus antecedentes médicos.
Algunas personas tienen un mayor riesgo de padecer cáncer de mama. Esto puede deberse, por ejemplo, a antecedentes familiares de la enfermedad o a determinadas alteraciones genéticas. Si el profesional de atención médica le indica que su riesgo es mayor, puede aconsejarle que tome medidas, como las siguientes:
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