Las picaduras de abeja son una molestia habitual cuando se está al aire libre. Hay varias medidas que puede tomar para evitar que le piquen abejas, avispas y avispones. En caso de picadura, los primeros auxilios básicos pueden ayudar a aliviar el dolor si la reacción es leve o moderada. Quizás necesite asistencia médica de emergencia si tiene una reacción grave.
Los síntomas de una picadura de abeja pueden ir desde dolor e hinchazón hasta una reacción alérgica que pone en riesgo la vida. Tener un tipo de reacción no significa que siempre tendrá la misma reacción cada vez que sufra una picadura ni que la siguiente reacción será más grave.
Llame al 911 o busque atención médica de inmediato si observa lo siguiente:
Programe una cita con un profesional de atención médica en los siguientes casos:
Una picadura de abeja es una lesión causada por el veneno de la abeja. Para picar, la abeja clava el aguijón aserrado en la piel, el cual libera veneno. El veneno tiene proteínas que causan dolor e hinchazón en la zona de la picadura.
Por lo general, los insectos como las abejas y avispas no son agresivos y solo pican en defensa propia. En la mayoría de los casos, esto lleva a una o quizás varias picaduras. Hay tipos de abejas que suelen formar enjambres y picar en grupo. Las africanizadas son un ejemplo de este tipo de abeja.
Entre los factores de riesgo de las picaduras de abeja se incluyen los siguientes:
Los siguientes consejos pueden reducir el riesgo de picaduras de abejas:
Sepa qué hacer cuando haya abejas u otros insectos que piquen cerca:
Las personas que tienen una reacción grave a una picadura de abeja tienen, en promedio, un 50 % de probabilidades de presentar anafilaxia la próxima vez que les pique una abeja. Hable con el profesional de atención médica sobre medidas de prevención, como las inyecciones para alergias, para evitar una reacción similar ante una picadura nueva.