La cirugía LASIK es una cirugía ocular que puede permitirle ver bien sin gafas ni lentes de contacto. Pero no es la opción correcta para todo el mundo. Averigüe si es una buena opción para usted y qué debe considerar al sopesar su decisión.
Si está cansado de usar anteojos o lentes de contacto, la cirugía LASIK podría ser correcta para usted. LASIK es la sigla en inglés que significa queratomileusis in situ con láser. Se trata de una intervención quirúrgica destinada a corregir la visión borrosa.
En más del 99 % de las personas, el resultado de la cirugía LASIK es una agudeza visual de 20/40 o mejor. Esto permite hacer la mayoría de las actividades sin necesidad de gafas o lentes de contacto. Aun así, algunas personas pueden necesitar gafas para conducir de noche. Además, es probable que con la edad se requieran gafas para leer.
La cirugía LASIK tiene un buen historial. Las complicaciones graves son poco frecuentes y la mayoría de los pacientes se muestran satisfechos con los resultados. El efecto secundario más común es la sequedad ocular, que puede prolongarse desde unas semanas hasta varios meses.
La cirugía LASIK no corrige problemas de visión borrosa más severos, y no es una alternativa adecuada para todas las personas. Para ser un buen candidato, es necesario tener ojos sanos, una graduación estable, expectativas razonables y una comprensión clara de los beneficios y riesgos del procedimiento.
La cirugía LASIK es la cirugía refractiva con láser que se hace con más frecuencia. En este tipo de cirugías, el láser modifica la forma de la capa trasparente externa del ojo, la córnea.
Los problemas denominados errores de refracción afectan la manera en que la luz atraviesa la córnea y el cristalino. Cuando no existe un error de refracción, ambos elementos desvían los rayos de luz hasta confluir en un único punto en la parte posterior del ojo. Esta zona, la retina, trasforma la luz en señales que el cerebro interpreta para formar una imagen nítida.
Un error de refracción aparece cuando la luz se desvía de tal modo que no converge sobre la retina. Esto puede deberse a lo siguiente:
Si la luz no se enfoca en un solo punto sobre la retina, los objetos no se ven nítidos y aparecen borrosos. Los errores de refracción pueden causar distintos tipos de visión borrosa:
Cuando una persona usa anteojos o lentes de contacto, estos desvían la luz para que coincida en un único punto sobre la retina. El principio de la cirugía LASIK y de otras cirugías refractivas con láser es similar. Al modificar la curvatura de la córnea, se cambia la forma en que la luz se enfoca.
Aunque la cirugía LASIK es la intervención quirúrgica más común para corregir los errores de refracción, existen otros procedimientos con técnicas u objetivos similares. Entre las opciones de cirugía refractiva con láser se encuentran las siguientes:
Si practica deportes de contacto o trabaja en un entorno con riesgo de traumatismos en los ojos o en la cara, la cirugía LASIK puede que no sea la opción más adecuada para usted. Los trabajos con este riesgo incluyen el de policía, bombero y puestos en el ejército. La Queratectomía fotorrefractiva y la Extracción lenticular por incisión pequeña. pueden ser mejores opciones.
Una alternativa menos común a la cirugía refractiva con láser es el uso de lentes artificiales colocadas dentro de los ojos. Estas se denominan lentes intraoculares.
Las lentes intraoculares pueden tratar distintos tipos de errores de refracción, según el procedimiento específico y el tipo de lente que se use. Pueden servir para corregir errores de refracción más graves que los que pueden corregirse con cirugías láser de la córnea. La recuperación de la visión después de la colocación de una lente intraocular suele ser más breve que con las cirugías láser.
Existen tres métodos generales:
Cada procedimiento está aprobado para tratar determinados grados de corrección de la visión. La miopía, la hipermetropía y el astigmatismo extremos, por lo general, no son tratables con cirugía refractiva con láser. En estos casos, el riesgo puede no compensar el posible beneficio. Consulte con el oftalmólogo si alguno de estos procedimientos podría ser adecuado para su situación.
Además, su graduación debe mantenerse estable, con solo cambios mínimos, durante al menos un año. Esto es especialmente relevante en personas miopes, ya que suelen presentar variaciones de la visión durante la adolescencia y hasta bien entrados los veinte años.
Ciertas condiciones y medicamentos —como el embarazo, la lactancia o el uso de medicamentos esteroides— pueden causar cambios temporales en la visión. Espere hasta que la visión se haya estabilizado antes de considerar la cirugía ocular LASIK.
El resultado de la cirugía depende, en parte, del estado de la córnea y de la salud general de los ojos. Por ejemplo, la córnea debe tener un grosor suficiente y encontrarse en buenas condiciones. Unos ojos sanos tienen más probabilidades de cicatrizar adecuadamente y obtener buenos resultados.
El cirujano le hará preguntas detalladas sobre la salud de sus ojos. También llevará a cabo pruebas para detectar cualquier afección que pudiera derivar en complicaciones o malos resultados. Entre estos se encuentran los siguientes:
El cirujano de ojos también le hará preguntas detalladas sobre su salud general. Algunas afecciones médicas o sus tratamientos pueden causar una recuperación deficiente y resultados adversos. Esto incluye lo siguiente:
La mayoría de los planes de seguros considera que la cirugía ocular con láser es una intervención quirúrgica programada y no cubre el costo. Vea si su plan de atención de la vista ofrece alguna cobertura. Infórmese en detalle sobre cuánto le costará la cirugía.
Ciertos efectos secundarios, como los ojos secos y los cambios temporales en la visión, son bastante comunes. Pero por lo general, estos se resuelven después de algunas semanas o meses. En algunos casos, las complicaciones son a largo plazo y causan problemas en la visión. Algunas de las complicaciones a largo plazo se tratan mediante el uso de lentes de contacto. La pérdida de la visión es poco frecuente.
Las complicaciones incluyen las siguientes:
Al llegar a los 40 años, todos los adultos pierden parte de capacidad para enfocar objetos cercanos debido a que el cristalino, el lente natural del ojo, se vuelve menos flexible. Esta afección se conoce como presbicia. La presbicia causa dificultades para leer letra pequeña o hacer tareas de cerca.
Las personas que presentan miopía de leve a moderada a lo largo de su vida pueden descubrir que, más adelante, son capaces de compensar la presbicia. Pueden enfocar para leer u otras actividades de visión cercana sin necesidad de gafas de lectura.
Si su miopía se corrige con cirugía LASIK u otra cirugía, probablemente necesitará gafas de lectura en algún momento. No obstante, muchas personas consideran aceptable disfrutar de una visión lejana nítida cuando son jóvenes, aunque eso implique usar gafas de lectura en la edad adulta.
Una opción para las personas de mayor edad con miopía es la monovisión. Con la monovisión, un ojo se corrige para ver con claridad de lejos y el otro se corrige ligeramente para la visión de cerca. No todo el mundo es capaz de adaptarse o tolerar la monovisión. El oftalmólogo probablemente le solicitará hacer una prueba con lentes de contacto antes de proceder a una intervención quirúrgica permanente.
Si usa lentes de contacto, debe dejar de usarlas por completo y cambiar a gafas durante al menos unas semanas antes de la cirugía. Los lentes de contacto distorsionan la forma natural de la córnea, Esto puede derivar en mediciones inexactas y a resultados quirúrgicos deficientes.
Después de la cirugía, deberá usar gotas para los ojos que favorezcan la cicatrización. Si se somete a una cirugía por queratectomía fotorrefractiva, deberá llevar gafas de sol en el exterior para prevenir cicatrices. Siga todas las instrucciones con atención.
La mayoría de las personas que se someten a una cirugía refractiva con láser disfrutan de una visión buena o excelente durante muchos años. Por lo general, podrán practicar deportes, nadar o incluso simplemente ver el reloj al despertarse sin tener que preocuparse por sus gafas o lentes de contacto. Pero a medida que envejezca o en condiciones de poca luz, es posible que aún necesite usar anteojos.
La mayoría de las personas expresan un alto grado de satisfacción después de la cirugía. Pero los resultados a largo plazo a menudo no están disponibles. Parte del motivo de esto es que las personas están satisfechas en general después de la cirugía, por lo que no se recopilan datos de seguimiento. Además, las técnicas han mejorado y también lo han hecho las pautas para determinar quién es un buen candidato para la cirugía. Esto dificulta extraer conclusiones sobre las intervenciones más recientes a partir de la información a largo plazo disponible.
Tenga en cuenta que, incluso cuando se hace y se informa del seguimiento postoperatorio, la visión se mide en condiciones óptimas de prueba. Su visión con luz tenue (como al atardecer o en la niebla) puede no ser tan buena como los informes publicados sugieren que será.
Con el paso del tiempo, la visión puede cambiar y la cirugía inicial podría no corregir los errores de refracción que aparezcan más adelante. El grado exacto de estos cambios es difícil de predecir.
La mayoría de las personas no tienen experiencia directa con la cirugía LASIK ni con cirujanos oculares. Un buen punto de partida al elegir un cirujano de ojos es hablar con un oculista al cual conozca y en el cual confíe. O pregúnteles a sus amigos o familiares que hayan tenido éxito con la cirugía LASIK.
Es probable que el cirujano ocular trabaje con un equipo que podría ayudarle con la evaluación inicial y las mediciones. Sin embargo, es el cirujano quien asume la responsabilidad final de determinar si la cirugía láser refractiva es adecuada para usted. El cirujano recomienda el procedimiento más adecuado, confirma las mediciones que guiarán la intervención, hace la cirugía y proporciona la atención postoperatoria.
Entre las preguntas que puede hacer se encuentran las siguientes:
Cuando se trata de la cirugía ocular LASIK, no hay respuestas correctas. Analice cuidadosamente los factores descritos aquí. Evalúe sus preferencias y tolerancia al riesgo, y asegúrese de tener expectativas realistas. Trabaje con un cirujano ocular que le inspire confianza y que pueda responder a sus preguntas. Finalmente, si le parece bien, entonces proceda. Pero si no, no se apresure.
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