Diagnóstico
El profesional de atención médica puede diagnosticar el tracoma a través de una exploración física o enviando una muestra de bacterias de los ojos a un laboratorio para analizarla. Pero los análisis de laboratorio no siempre están disponibles en lugares donde el tracoma es común.
Tratamiento
Las opciones de tratamiento del tracoma dependen de la etapa de la enfermedad.
Medicamentos
En las primeras etapas del tracoma, el tratamiento solo con antibióticos puede ser suficiente para detener la infección. Es posible que el profesional de atención médica te recete un ungüento con tetraciclina para los ojos o azitromicina oral (Zithromax).
La Organización Mundial de la Salud recomienda administrar antibióticos a toda una comunidad cuando el tracoma ha afectado a más del 5 % de los niños. El objetivo de esta pauta es tratar a cualquier persona expuesta al tracoma y reducir su diseminación.
Cirugía
El tratamiento de las etapas posteriores del tracoma, incluidos los problemas dolorosos del párpado, puede requerir cirugía.
En la cirugía de rotación del párpado, el cirujano hace un corte en el párpado cicatrizado y rota las pestañas para alejarlas de la córnea. El procedimiento limita que haya más cicatrización corneal y puede ayudar a prevenir una posterior pérdida de la visión.
Si la córnea se nubló lo suficiente como para dañar de forma grave la visión, el trasplante de córnea puede ser una opción para mejorar la visión.
En algunos casos, puedes someterte a un procedimiento para quitar las pestañas. Este procedimiento se conoce como extracción de pestañas y podría tener que realizarse varias veces.
Preparación para la consulta
Es probable que comiences con una consulta con alguien de tu equipo de atención médica principal si tú o tu hijo tienen síntomas de tracoma. O bien es posible que te remitan de inmediato a un oftalmólogo, que es un especialista en ojos. Cuando programes la cita, pregunta si necesitas hacer algo mientras tanto, como mantener a tu hijo en casa y que no vaya a la escuela o al centro de cuidado infantil.
A continuación, encontrarás información que te ayudará a prepararte para la cita.
Lo que puedes hacer
Antes de la cita médica, prepara una lista de lo siguiente:
- Síntomas de la persona que solicita tratamiento, como cualquier detalle sobre los cambios en la vista.
- Información personal crucial, como viajes recientes, el uso de productos nuevos de maquillaje y cualquier cambio de lentes de contacto o anteojos.
- Todos los medicamentos y las vitaminas o suplementos que toma la persona que solicita tratamiento.
- Preguntas para hacerle al profesional de atención médica.
En el caso de la irritación de ojos, las siguientes son algunas de las preguntas básicas que se pueden hacer:
- ¿Cuál es la causa más probable de estos síntomas?
- Además de la causa más probable, ¿cuáles son las otras causas posibles de estos síntomas?
- ¿Qué tipo de pruebas se necesitan?
- ¿Es probable que esta afección sea temporal o de larga duración?
- ¿Cuál es el mejor curso de acción?
- ¿Causará esta afección alguna complicación a largo plazo?
- ¿Debemos mi hijo y yo respetar alguna restricción, como quedarnos en casa y no ir al trabajo o a la escuela?
- ¿Debería consultar con un especialista?
- ¿Existe alguna alternativa genérica a los medicamentos que me receta?
- ¿Tiene folletos u otro material impreso que pueda ofrecerme? ¿Qué sitios web recomienda visitar?
Qué esperar de tu médico
Es probable que te hagan una serie de preguntas, como las siguientes:
- ¿Tuviste alguna vez un problema similar?
- ¿Cuándo comenzaste a tener los síntomas?
- ¿Cuál es la intensidad de los síntomas? ¿Parece que los síntomas empeoran?
- ¿Hay algo que parezca mejorar los síntomas?
- ¿Hay algo que parezca empeorarlos?
- ¿Tiene alguien más en tu casa síntomas similares?
- ¿Has tratado los síntomas con algún medicamento o gotas para los ojos?
Qué puedes hacer mientras tanto
Mientras esperas la cita médica, practica buenos hábitos de higiene para reducir la posibilidad de diseminar la afección. Sigue estos pasos:
- No te toques los ojos sin primero lavarte las manos.
- Lávate bien las manos con frecuencia.
- Cambia la toalla y la toallita personal a diario, y no las compartas con otras personas.
- Cambia la funda de la almohada a menudo.
- Desecha los cosméticos para los ojos; en particular, el rímel.
- No uses los cosméticos para ojos ni los artículos personales para el cuidado de los ojos de ninguna otra persona.
- Deja de usar lentes de contacto hasta que cuentes con una evaluación de los ojos. Luego sigue las instrucciones del cuidado adecuado para los lentes.
- Si tu hijo está infectado, evita que esté en contacto cercano con otros niños.